Cuando lees «600 caladas» o «800 caladas» en la caja de un vaper, estás viendo una estimación del fabricante: un cálculo aproximado de cuántas inhalaciones puede ofrecer el dispositivo en condiciones concretas. No es una garantía, ni un límite legal, ni una promesa de rendimiento. Entender qué hay detrás de ese número te ayuda a elegir con criterio y sin dejarte llevar por el marketing.
Aviso +18: producto destinado exclusivamente a personas mayores de 18 años. Si no fumas ni vapeas, no debes empezar.
¿De dónde sale la cifra de caladas?
La cantidad anunciada procede de pruebas internas de cada marca, no de un estándar único. Los fabricantes suelen medir las caladas con una máquina que inhala de forma constante, algo que no refleja el uso real de cada persona. Por eso una misma cifra puede comportarse de forma distinta según cómo la uses. El número real depende de varios factores:
- Duración de cada calada: una inhalación larga consume más que una corta.
- Intensidad y frecuencia con la que vapeas.
- El dispositivo concreto, su resistencia y su batería.
- Las condiciones de uso y de almacenamiento.
Dos personas con el mismo modelo pueden obtener resultados muy diferentes.
Qué regula la ley y qué no
En la Unión Europea, la Directiva 2014/40/UE, en su artículo 20.3, y en España el Real Decreto 579/2017 fijan límites claros para los productos con nicotina: el depósito o cartucho no puede superar los 2 ml y la concentración de nicotina no puede pasar de 20 mg/ml. La normativa regula el volumen y la concentración, no el número de caladas. Ninguna ley promete una cantidad de caladas; esa cifra es solo orientativa. Por eso conviene fijarse en los datos que sí están regulados, como la capacidad y la concentración, antes que en una cifra publicitaria.
Cómo comparar de forma responsable
Comparar dispositivos solo por las caladas anunciadas puede llevar a error. Fíjate en el conjunto: capacidad del depósito dentro del límite legal, concentración de nicotina, tipo de dispositivo y tus necesidades reales. Si dudas entre un vaper desechable y un vaper recargable, valora el uso que le vas a dar, no una sola cifra de la caja. Piensa también en tu ritmo de consumo y en cada cuánto tendrías que reponer el dispositivo.
Cómo leer la ficha del producto
Una ficha honesta indica la capacidad en mililitros, la concentración en mg/ml, el tipo de resistencia y una estimación de caladas presentada como aproximada. Trata ese número como una referencia, nunca como un dato exacto. En productos con nicotina, comprueba que el depósito no supere los 2 ml y que la concentración no pase de 20 mg/ml; así sabrás que cumplen la normativa. Si un producto presenta las caladas como una garantía, desconfía.
Al terminar: reciclaje RAEE
Un vaper contiene batería y componentes electrónicos, así que no va a la basura normal. Es un residuo de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y debe depositarse en un punto limpio o en el punto de recogida de la tienda. Consulta nuestra guía para reciclar tu vaper y hazlo correctamente.